Cuestión de Genes

Alergia a medicamentos, ¿por qué se produce?

La alergia a medicamentos es una reacción adversa del sistema inmune provocada al tomar un determinado fármaco, esta reacción en ocasiones puede llegar a ser grave. Aunque cualquier fármaco puede producir alergia, algunos lo hacen con más frecuencia que otros. En este post te facilitamos más información acerca de la alergia a medicamentos y te indicamos cuáles son los fármacos más alergénicos.

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¿Qué es la alergia y por qué se produce?

De acuerdo con la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica, más del 7% de la población se ve afectada por reacciones adversas a fármacos. De estas, el 15% son  reacciones de hipersensibilidad a fármacos o DHRs (por sus siglas en inglés). Las DHRs engloban reacciones a medicamentos que parecen alérgicas.entro de estas podemos diferenciar entre DHRs alérgicas, cuando el responsable de esta reacción es el sistema inmune adaptativo (aquel que actúa específicamente contra un agente, y tiene memoria para atacarlo de manera más eficiente si ocurre otro contacto con ese agente en el futuro), y DHRs no alérgicas.

Las DHRs pueden clasificarse en dos categorías útiles para la valoración y tratamiento del paciente:

  • DHRs inmediatas: suceden habitualmente tras la primera hora cuando se administra un nuevo tratamiento farmacológico. Los síntomas relacionados con este tipo de reacciones son urticaria, angioedema, rinitis, conjuntivitis, broncoespasmo, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, etc. 
  • DHRs no inmediatas: pueden aparecer en cualquier momento tras la primera hora de administración y suelen cursar con urticaria o exantema.   

El sistema inmune tiene la función principal de defendernos frente a agentes externos como bacterias, virus y hongos, detectándolos y eliminándolos para evitar que nos causen complicaciones. La mayoría de las alergias se producen cuando el sistema inmunitario responde ante una “falsa alarma”, es decir, identifica un fármaco, un alimento o un determinado polen como si fuesen sustancias extrañas y perjudiciales y reacciona para eliminarlas.  

¿Cómo se produce una reacción alérgica?

En el organismo tenemos células de vigilancia que detectan agentes externos, son principalmente los mastocitos, basófilos, linfocitos y eosinófilos. Estas células detectan agentes externos que pueden ser potencialmente patógenos y, una vez los detectan, dan instrucciones al cuerpo para fabricar anticuerpos frente a ellos. En este caso, generalmente, los anticuerpos involucrados son las inmunoglobulinas E o IgE. Estos anticuerpos que se van a producir van a ser específicos para esa sustancia que los ha generado. Esto significa que la próxima vez que el agente externo entre en el organismo, estaremos preparados con toda la artillería para acabar con él de una manera específica.

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El problema comienza cuando el agente externo es un medicamento. En ese caso el organismo creará anticuerpos y la próxima vez que lo tomemos reaccionará de una manera contundente causándonos una reacción alérgica.

Una vez que ha existido un primer contacto y la persona está “sensibilizada” y tiene una predisposición a la alergia, va a presentar en su organismo  unas células denominadas mastocitos y basófilos que en su superficie van a presentar IgE frente al fármaco. En el momento en el que la persona toma el fármaco, este se une a las IgE de estas células y estos liberan sustancias responsables de los síntomas característicos de la alergia, entre ellas la más importante es la “histamina”. 

La histamina es una de las principales moléculas que interviene en el proceso de inflamación que se produce en una reacción alérgica. Normalmente, la histamina se encuentra en pequeñas cantidades en nuestro organismo, y lleva a cabo funciones esenciales como participar en la contracción de algunos vasos sanguíneos y estimular el equilibrio entre los tejidos y la sangre. Sin embargo, cuando ocurre una reacción alérgica, los niveles de histamina se elevan y se producen los síntomas de la alergia. 

¿Cuándo se manifiesta la alergia a medicamentos? 

Cuando un medicamento desencadena este proceso es porque el sistema inmunitario lo reconoce como una sustancia perjudicial, entonces genera anticuerpos específicos contra él. Esto puede ocurrir la primera vez que se toma un fármaco, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, la alergia a medicamentos no se manifiesta hasta que se ha producido una segunda exposición. La alergia a fármacos es uno de los tipos de alergia que puede dar lugar a síntomas más severos.

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Alergia y efectos secundarios de los medicamentos, ¿cómo los diferencio?

Los medicamentos son imprescindibles para tratar y curar numerosas enfermedades. Como te explicamos en el artículo  Medicamentos genéricos: ¿son tan efectivos como los de marca?, existen unas enzimas específicas encargadas de metabolizar los fármacos, las cuales están codificadas por unos genes determinados. De ahí que en cada individuo pueda variar la forma en la que metaboliza un fármaco, que puede ser más o menos efectivo o bien generar reacciones adversas en función de variaciones en estos genes. 

Una de las consultas más frecuentes en las áreas de alergología, tiene que ver con la frecuente confusión entre los síntomas de la alergia a medicamentos y los efectos secundarios.  Es importante saber cómo diferenciar unos de otros, ya que sus consecuencias también son distintas. Veamos unas y otras en detalle.

¿Qué son los efectos secundarios de los medicamentos? 

Las reacciones adversas a fármacos pueden ser de diferentes tipos, de hecho, las reacciones alérgicas a los medicamentos son un tipo de reacción adversa no relacionada con los efectos farmacológicos del fármaco. Existen otras reacciones adversas que puede provocar un medicamento y que vienen descritas en el prospecto, generalmente son leves. 

Los diferentes fármacos, en función a su composición y mecanismo de acción, pueden presentar diferentes efectos secundarios. El prospecto suelen verse reflejados como frecuentes, raros o excepcionales en función de su frecuencia en la población. 

Algunos ejemplos de efectos adversos que no están relacionados con reacciones alérgicas son la diarrea o las aftas bucales tras el tratamiento con antibióticos; el estreñimiento, diarrea o dolor de cabeza en los tratamientos prolongados con omeprazol (medicamento para tratar la acidez de estómago o incluso los síntomas de enfermedad por reflujo gastroesofágico); o el dolor de estómago tras un tratamiento prolongado con antiinflamatorios.

Síntomas de la alergia a medicamentos 

Antes de describir los síntomas más comunes, debemos tener en cuenta que estos pueden aparecer en diversos momentos tras la toma del medicamento. De este modo, pueden hacerlo tras tomar el medicamento, una hora o varias después, e incluso tras días o semanas desde su administración. Por este motivo es muy importante que en todo momento sepas qué fármacos has tomado, y que aprendas a identificar los síntomas más comunes de la alergia: 

  • Erupción cutánea, urticaria, picazón.
  • Fiebre.
  • Hinchazón de labios, lengua o cara.
  • Falta de aire, silbido al respirar.
  • Moqueo.
  • Ojos llorosos y con picazón.

¿Cuáles son los medicamentos que producen más alergias?

Aunque todos los medicamentos pueden causar alergia, existen algunos que la producen con más frecuencia: 

  • Antibióticos: es un grupo heterogéneo de medicamentos en el cual la alergia más común se debe a la penicilina. En este caso, también hay que tener cuidado con otros antibióticos derivados que pueden provocar el mismo efecto. También las sulfamidas causan alergia con cierta frecuencia.
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINES): dentro de este grupo encontramos el ibuprofeno o la aspirina, que se utilizan generalmente para el tratamiento de dolor. Se clasifican en distintos grupos según su estructura química, por lo que, si presentas alguna reacción con un AINE, es probable que otros del mismo grupo también te produzcan alergia.  
  • Ácido acetil salicílico (Aspirina®): es un medicamento muy común y es uno de los fármacos que pueden causar alergia. Es importante mirar la composición de los medicamentos ya que muchos incluyen varios principios activos y este principio activo suele encontrarse junto con otros en diversas preparaciones.
  • Medios de contraste yodados: se utilizan para dar más contraste a los órganos en radiografías especiales como los TAC (tomografía computarizada). Es importante conocer si tenemos reacción, ya que su administración es intravenosa.

¿Qué es el shock anafiláctico y cómo prevenirlo? 

El shock anafiláctico es una reacción anafiláctica (alérgica) grave a un medicamento que pone en riesgo la vida. Se caracteriza por los síntomas típicos de la alergia (picor, exantema, etc) junto con una bajada grave de la presión arterial, estrechamiento de las vías respiratorias, —lo que impide la respiración—, debilidad extrema y pérdida de conocimiento. 

Los signos que pueden hacernos pensar que una persona presenta un shock anafiláctico son: picor o enrojecimiento de la piel,pulso débil y acelerado, hinchazón de párpados, labios, cara, genitales o cualquier otra parte del cuerpo; dificultad respiratoria, debilidad, mareo o pérdida de conocimiento. Ante un shock anafiláctico el tratamiento debe ser lo más rápido posible. 

En la mayoría de los casos no es posible predecir una reacción alérgica severa, pero si sospechas que puedes ser alérgico a algún medicamento, es conveniente que lo compruebes y tengas mucho cuidado con los fármacos que tomas, comprobando la etiqueta. Además son importantes otras medidas: 

  • Informar a tus médicos para que lo tengan en cuenta ante cualquier tratamiento, aunque esté alejado de la indicación del fármaco al que presentas alergia.

Usar una placa que te identifique como persona alérgica, y alerta médica indicando específicamente a qué fármacos presentas alergia, algo que es especialmente útil en caso de que ocurra una emergencia y estés inconsciente.

Diagnóstico, tratamiento y recomendaciones de la alergia

El diagnóstico es esencial para el tratamiento de una alergia a medicamentos. Si tu médico considera que puedes padecer una, es posible que solicite pruebas y te derive a un alergólogo para confirmar dicha sospecha. Existen diferentes tipos de prueba, aunque la más frecuente es la cutánea. 

En cuanto al tratamiento, este consiste en: 

  • Tratamiento de los síntomas, además de abandonar el medicamento, incluye: 
    • Antihistamínicos: Fármacos para inhibir o bloquear el efecto de la histamina, molécula que, como hemos dicho, es responsable de los síntomas de la alergia.
    • Corticoides: Fármacos que frenan la reacción inflamatoria causada por la liberación de histamina, y frenan el efecto broncoconstrictor producido por la reacción alérgica que dificulta la respiración del paciente.

Para casos de reacción muy severa en la que se afectan varios sistemas del organismo y existe riesgo de shock anafiláctico, el especialista suele prescribir una solución de emergencia: Adrenalina intramuscular. Este fármaco compensa los efectos generando vasoconstricción, lo que evita la caída de la tensión, y previniendo el broncoespasmo. Si llega a ser necesaria su administración es conveniente desplazar al paciente a un centro médico para su evaluación.

  • Usar un tratamiento alternativo para la enfermedad que se estaba tratando con el medicamento que produce la alergia. Si no existe y es totalmente necesario, el especialista valorará las opciones disponibles. 

Cuando la persona conoce que presenta una alergia a un determinado medicamento suele disponer de medicación para el tratamiento de los síntomas e incluso opciones farmacológicas para el tratamiento de un posible shock anafiláctico: esta medicación es clave en caso de ingesta accidental o por la administración de otro fármacos de la familia del medicamento, que el paciente no tenga identificado. 

Esperamos que este artículo te haya servido para entender por qué se produce la alergia a medicamentos y, sobre todo, para ser consciente de lo importante que es conocer si padeces alguna, algo fundamental para evitar consecuencias más graves como un shock anafiláctico.

 En Veritas apostamos por el cuidado proactivo de la salud, por eso en nuestro blog encontrarás muchos más consejos para cuidar de ti y de tu familia. Además, también te ofrecemos pruebas genéticas con las que conocer tu predisposición a desarrollar determinadas enfermedades. Y es que, hoy en día, el cuidado de la salud pasa por tomar decisiones informadas. 

Si te ha quedado cualquier duda o quieres recibir información sobre nuestras pruebas, ponte en contacto con nosotros. 

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