Cuestión de Genes

Estreñimiento del recién nacido ¿es preocupante?

El estreñimiento del recién nacido es una de las principales causas de visita al pediatra. Aunque en el 95% de los casos su origen es funcional, es decir, no se debe a ninguna patología, en un pequeño porcentaje de ellos sí que existe una enfermedad detrás. 

En este artículo te enseñamos cómo identificar si tu bebé está realmente estreñido, qué medidas puedes tomar para evitar que esto ocurra y en qué casos debes preocuparte. Además, te hablaremos de otra condición que también es muy habitual en recién nacidos y que es justo la opuesta al estreñimiento: la diarrea. 

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La eliminación del meconio 

El meconio es el nombre que reciben las primeras deposiciones del recién nacido. Está formado por la sustancia presente en los intestinos del bebé antes de su nacimiento, y se caracteriza por tener una textura espesa y un color negruzco o verde oscuro.

Cuando el meconio se elimina por completo, algo que en el 95% de los casos ocurre durante las primeras 24 horas de vida del bebé, las evacuaciones adquieren una tonalidad verde clara, ya que comienzan a estar formadas por los desechos de la leche materna o de fórmula. 

¿A partir de qué momento puede darse el estreñimiento en el recién nacido?

Una vez que el bebé ha eliminado el meconio y comienza a evacuar la leche que ingiere, debemos prestar atención a la consistencia, forma y cantidad de las deposiciones, que nos indicarán si estas son normales o si, por el contrario, puede haber un problema de diarrea o de estreñimiento. En todo caso, hay que señalar que las deposiciones son diferentes en cada niño, y que estas van variando a medida que va creciendo.

La disquecia del lactante ¿en qué se diferencia del estreñimiento del recién nacido? 

Aunque es común confundir la disquecia del lactante con el estreñimiento del recién nacido, no es lo mismo. 

La disquecia se produce cuando el lactante menor de 6 meses llora mientras empuja durante varios minutos antes de evacuar unas heces blandas. Ocurre debido a que, aunque el bebé tiene ganas de hacer caca, cierra involuntariamente el esfínter anal. Por eso, el pequeño se frustra, se pone nervioso y llora. Esta falta de coordinación es transitoria. Si tu bebé presenta disquecia no debes asustarte, ya que es una situación frecuente que mejora y remite de forma espontánea pasadas unas semanas y que no requiere ningún cuidado médico.

Te aconsejamos que no estimules el ano del niño para ayudarle a evacuar, ya que con esto solo conseguirás empeorar la disquecia.

¿Cuál es la apariencia normal de la caca del bebé?

Las heces definitivas del bebé aparecen una vez eliminado completamente el meconio y transcurrida la primera semana de vida. La apariencia varía en función de si toma leche materna o de fórmula, y cambia cuando en su dieta se introducen los alimentos sólidos. 

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Apariencia de la caca del bebé que toma leche materna

  • Color mostaza o verdoso.
  • Consistencia semilíquida, similar a la crema.
  • Textura grumosa y con presencia de coágulos de color blanco.
  • Puede haber presencia de partículas oscuras, similares a pequeñas semillas. 
  • Olor suave o dulzón.

Apariencia de la caca del bebé que toma leche de fórmula

  • Color amarillento o marrón muy claro.
  • Consistencia más firme que cuando la leche es materna.
  • Olor más fuerte.
  • Heces más voluminosas.

Apariencia de la caca del bebé que ya toma alimento sólido 

  • Heces más voluminosas que durante la lactancia.
  • Apariencia similar a las heces de los adultos.
  • Olor más intenso.
  • Apariencia que varía en función del alimento ingerido.

Frecuencia habitual de las deposiciones del bebé 

La frecuencia con la que un bebé recién nacido evacua durante sus dos primeras semanas de vida es de 3 o 4 veces al día, (algo menos si toma leche de fórmula), pero a medida que pasa el tiempo el número de deposiciones va disminuyendo. A partir de los 2 meses de edad habitualmente lo hacen una o dos veces al día. 

Si el bebé no evacua lo suficiente, el problema puede ser que no esté ingiriendo suficiente alimento. 

Cómo identificar el estreñimiento del recién nacido 

Si la frecuencia de evacuaciones de tu bebé es muy baja lo primero que tienes que comprobar es si está mamando bien. En caso de que no sea así, tienen poco o nada que evacuar y, por tanto, no se trataría de un caso de estreñimiento del recién nacido. Por otro lado, si el bebé come bien y tras un par de días sin deposiciones, al defecar, su caca es dura y seca, es posible que esté estreñido. 

Los síntomas del estreñimiento en recién nacidos son los siguientes: 

  • Heces duras y secas.
  • Dolor y sangrado al evacuar.
  • Inflamación del abdomen.

En todo caso, el organismo de cada niño es distinto y la frecuencia y apariencia de las deposiciones puede variar en cada bebé.

¿Por qué está estreñido mi bebé? 

Cuando existe estreñimiento crónico, uno de los factores es la predisposición genética. Por eso, muchos de los bebés con esta condición tienen familiares que también la padecen.

Alrededor del 95% de los casos de estreñimiento en recién nacidos son de tipo funcional, es decir, no se deben a una causa orgánica concreta ni conocida. 

El estreñimiento es más común en bebés que toman leche de fórmula que en los que toman leche materna. Normalmente, en ambos casos, se encuentra vinculado a una inmadurez del colon, que provoca lentitud en las evacuaciones y que se resuelve de forma espontánea con el paso del tiempo. 

De hecho, una vez que se introduce la fruta y la verdura en la dieta, muchos bebés que eran estreñidos, dejan de serlo. También contribuye el hecho de que comienzan a caminar y a la maduración del sistema digestivo. 

Ten en cuenta que una vez que tu hijo comience a tomar alimentos sólidos, una dieta equilibrada es muy importante para que goce de buena salud y para evitar tanto el estreñimiento como otros problemas.

¿Qué hago si mi bebé tiene estreñimiento?

El estreñimiento de un recién nacido que toma leche materna, normalmente, no requiere tratamiento ya que es de tipo funcional y remitirá de forma espontánea. En cambio, si toma leche de fórmula o los síntomas no remiten, y ya has descartado la opción de que el bebé sea intolerante a la lactosa, puedes tomar las siguientes medidas: 

  • Consulta con el pediatra si es conveniente rebajar la densidad de los biberones, ya que si están muy concentrados podría causar estreñimiento.
  • Baña a tu bebé en agua templada, pues esta favorece el tránsito intestinal.
  • Flexiona suavemente las piernas del recién nacido y haz movimientos circulares sobre su abdomen. 
  • Masajea la tripita del bebé a la altura del ombligo.
  • También el pediatra puede recomendarte usar leche probiótica, que incrementa las bífidobacterias, dando lugar a heces más blandas y similares a las de los bebés que toman pecho. 

Es importante que antes de tomar cualquiera de estas medidas consultes con tu pediatra, que te indicará cómo proceder en cada caso.

El estreñimiento orgánico del recién nacido y la enfermedad de Hirschsprung 

Como hemos visto, el estreñimiento del recién nacido, en el 95% de los casos, es funcional, o lo que es lo mismo, no se debe a una enfermedad.  Sin embargo, en aproximadamente el 5% de los casos, puede estar causado por otros motivos como una patología. En estos casos, hablamos de estreñimiento orgánico. 

Entre los recién nacidos, el estreñimiento orgánico más común es el originado por la enfermedad de Hirschsprung, una dolencia congénita que  se debe a la ausencia de las células nerviosas encargadas de transmitir las contracciones peristálticas a la parte inferior del colon, que son  necesarias para que las heces avancen a lo largo del intestino.

La enfermedad puede ser de segmento largo (afecta a todo el intestino grueso) o, más comúnmente, de segmento corto (afecta solo a la parte del colon más cercana al recto). 

Diagnóstico y síntomas 

El indicador principal de que un recién nacido tiene esta enfermedad es que no evacua durante sus primeros dos días de vida. 

Cuando se presenta en su versión más leve, puede no ser diagnosticada hasta los dos años. En estos casos, la presencia recurrente o crónica de estos síntomas puede indicar que existe la patología: 

  • Estreñimiento
  • Vómitos
  • Gases
  • Hinchazón abdominal
  • Dificultad para aumentar de peso

Tratamiento 

El tratamiento más eficaz es una cirugía que consiste en eliminar la parte del colon que no tiene nervios y unir el resto del colon al recto. Es una operación que, en la mayoría de los casos, se realiza mediante laparoscopia donde el pronóstico de la enfermedad de Hirschsprung suele ser favorable. 

La diarrea en el recién nacido, ¡cuidado con la deshidratación!

Hasta ahora hemos hablado del estreñimiento del recién nacido, pero ¿qué ocurre en el caso contrario, es decir, si el bebé tiene diarrea? 

La diarrea consiste en evacuaciones muy líquidas, a veces con mucosidad. 

Aunque lo más común es que esté originada por infecciones virales o bacterianas, también puede deberse a alguna sensibilidad o intolerancia alimentaria o a la toma de algún antibiótico. 

En niños de hasta 3 años la diarrea puede causar deshidratación y derivar en otras complicaciones mayores, por lo que es muy importante evitarla. 

Algunos síntomas de que el bebé está deshidratado son:

  • Boca seca.
  • Ausencia de lágrimas al llorar.
  • Ojos hundidos

Normalmente la diarrea desaparece sola pasados unos días. Mientras dure es aconsejable aportar al bebé agua y electrolitos, ya que se pierden durante la diarrea. Si el bebé es lactante, normalmente lo recomendable es mantener las tomas habituales. En caso de que se alimente de leche de fórmula, el pediatra puede recetar alguna bebida especial que contenga electrolitos. 

Como has podido ver en este artículo, en el 95% de los casos de estreñimiento del recién nacido no existen complicaciones médicas detrás, sin embargo, hay un porcentaje en el que el origen sí puede ser una enfermedad. 

Por ello, es importante vigilar a tu bebé y acudir al pediatra para que te indique si es necesario o no tomar medidas para evitar consecuencias más graves.

¿Es posible detectar precozmente enfermedades genéticas en tu recién nacido?

¿Sabes que hoy en día es posible detectar de forma precoz, antes de que aparezcan los síntomas, muchas enfermedades de origen genético que pueden afectar a un recién nacido? Esto, en muchos casos, permite actuar con antelación y evitar consecuencias mayores. Precisamente esto es lo que ofrece el test  myNewbornDNA, con el que se pueden identificar más de 390 enfermedades de aparición temprana. Si te preocupa la salud de tu bebé y quieres saber más sobre esta prueba, ponte en contacto con Veritas y despejaremos todas tus dudas.

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